
YO

Escribo por el gusto de hacerlo.
En un mundo donde las conversaciones y temas de interés se reducen al fútbol o a cómo hacer dinero, la única guarida que queda es el papel.
Escribo para los que vienen.
En el casi inhumano mundo en el que sobrevivimos no hay tiempo para pensar, peor pensar en el futuro. Dejar por escrito lo que sucedió puede, en algo, ayudar a los que tomarán la posta.
Escribo pensando en que nadie leerá mis libros.
Según el Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador (2022), apenas el 57,5% de los ecuatorianos lee libros.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (2022), solo 1 de cada 2 ecuatorianos dedica entre 1 y 2 horas semanales a la lectura.
Según la Organización de Estados Iberoamericanos (2022), más del 56% de los ecuatorianos lee principalmente desde el celular y no en libros impresos.
No hay que rebuscar ni hacer análisis extravagantes para darnos cuenta cuál es el grave problema nacional.
Escribo simplemente por el gusto de hacerlo.